Se celebra el día mundial de la tierra. Triste fecha si arrimamos nuestra mirada a las estadísticas sobre el calentamiento global y las reservas de recursos naturales con que contamos.
La guerra por que la gente tome consciencia y por fin reciba con brazos abiertos la difícil tarea de desarrollar planes de conservación es dolorosa, pero no se debe de dar tregua al enemigo principal la inconsciencia, para que las futuras generaciones puedan gozar de una caída de agua, de una playa de blancas arenas y de orillas de fresco verdor, en fin, de que podamos dejar todo como lo recibimos. Después de todo, estamos de paso en una casa que no nos pertenece como para destruirla a gusto...
