
Henry Rivas
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La última obra teatral del escritor arequipeño Mario Vargas Llosa: Al pie del Támesis, sigue la misma línea de sus anteriores piezas. El curioso mecanismo de la fantasía, esos otros mundos paralelos que se tejen en nuestros sueños, que desafían la realidad chata, aburrida, para imponerse y presentarse como una alternativa vital, lúdica, espontánea.
La ficción y la vida configurarán entonces esos paralelismos que encontramos en Kathie y el hipopótamo, La Chunga, o La señorita de Tacna. En todas estas piezas es recurrente el tema del poder de la ficción y lo es también en varias de sus obras en narrativa.
Quizás por eso, en la primera parte del prólogo, nuestro escritor escribe:
Nunca dejará de maravillarme la manera cómo nacen en mi cabeza las historias.
Aunque el tema del plano argumental sea la identidad. En este caso la construcción y elección de la identidad sexual. En realidad, y por el final de la historia, todo queda sujeto a las mil posibilidades que nos ofrece la ficción, ese arte y necesidad de crear y establecer nuevos repertorios y posibilidades en el destino o vida de los personajes.
El argumento, según Vargas Llosaque relata este acontecimiento como anecdótico en el prólogo de la piezasurgió de un encuentro que tuvo con su amigo Guillermo Cabrera Infante, escritor cubano ya fallecido. Cabrera Infante relató a Vargas Llosa que había recibido la llamada de Esdras Parra, un amigo venezolano ligado al mundo literario. El encuentro fue sorpresivo, porque el amigo, al presentarse en la casa de Cabrera estaba convertido en toda una señora. Se había hecho una operación y cambiado de sexo, también la voz, los gestos. Aquella transformación lo había transformado en toda una dama.
Esta anécdota servirá para Vargas Llosa un origen ficcional parecido al que produjo Los cachorros situar su obra en Londres, pero con dos protagonistas peruanos: Chispas Bellatín y Pirulo (Raquel) Saavedra. Dos amigos Miraflorinos que se encuentran en Londres.
El encuentro sucede después de treinta y cinco años en una habitación del hotel Savoy en Londres. Bellatín se ha convertido en un próspero y rico empresario peruano; Pirulo se presenta como Raquel, hermana de Pirulo, una bella dama peruana afincada en Londres.
Chispas y Pirulo fueron los mejores amigos de un mundo paraíso perdido de Vargas Llosaperfecto en el Miraflores de los años 50. De pronto Pirulo desaparece, tras una pelea con su mejor amigoun intento de besar al Chispasy la vida de ambos queda suspendida hasta el nuevo encuentro, en un país distinto y en una habitación de hotel lujoso como el Savoy. Para ambos amigos la separación a partir de la pelea marcará un hito traumático adolescente.
Pirulo en su época adolescente intentaba construir su identidad al lado de su mejor amigo, tratando de coexistir en su vitalidad interior junto a una vivencia heterosexual; pero el grado de intimidad y de confianza le harán actuar con un gesto de homosexualidad. Pirulo intenta besar a Bellatín y recibe como respuesta un puñetazo que le rompe la boca y parte de su vida. Ese golpe es la respuesta no solo de Bellatín, sino de toda su sociedad frente a su identidad sexual.
Ésta se ve fracturada porque no puede hallar en Los otros, ese paralelo que justifique su existencia cultural en sociedad. La identidad de Pirulo se basa por las relaciones comunes con los miembros de su sociedad y no encuentra su identificación. La única respuesta de que es capaz será romper con esa sociedad que lo rechaza y encontrar en otro espacio el lugar para la elección libre de su identidad sexual.
Pero todo esto, es solo un espacio ficcional del Chispas. Vargas Llosa nos presenta en un juego o un capricho, cómo la ficción, la mentira, la construcción de la identidad, los roles que asumimos y a través de los cuales mentimos o actuamos; forman parte vital de nuestra existencia. Ese juego maniático de la ficción, que hace perdurable nuestros días hasta el fin de nuestra existencia.