Henry Rivas Sucari
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Santiago Martín Rivas lo ha negado todo con un cinismo conjugado en una sonrisa . "Desde hace varios años, personas interesadas han venido creando un monipodio llamado grupo Colina. Eso ha sido utilizado durante más de una década para atacar y denigrar a las Fuerzas Armadas que derrotaron al terrorismo homicida de Sendero (Luminoso) y el MRTA", afirmó durante la audiencia del miércoles.
La defensa del Fujimori aprovecha las contradicciones del ex jefe del Grupo Colina para reforzar su estrategia no se puede validar los testimonios de los ex integrantes del grupo Colina porque todos caen en contradicciones, mentiras, supuestos, etc.
Santiago Martín Rivas de esta manera ha ayudado a que su ex jefe, a quien antes servía y luego chantajeaba, respire tranquilo y hasta sonría como los viejos buenos tiempos; en que ambos representaban una misma dirección en la ejecución de personas. También trató de explicar lo que había declarado al periodista Umberto Jara en una entrevista grabada el 2002. "Lo que sé estábamos haciendo era una grabación. La observábamos y lo que hacíamos era verificar si la dicción era buena, si el lenguaje de manos era adecuado, si la respuesta era lo suficientemente clara y si no estaba bien se hacía las correcciones y nuevamente se realizaba la grabación".
Pero en esa entrevista que todos puedan verla en youtube, lo que hace en realidad, es esclarecer la cadena de mando de las fuerzas armadas y explicar con detalles cómo era la guerra llamada De baja intensidad y cómo ellos, El grupo Colina, solo eran un ente ejecutor; y especifica claramente que las órdenes venían de arriba es decir, del ex presidente Fujimori y su entonces, asesor Montesinos.
Además, culpa a Fujimori porque no asumió la explicación y la defensa de los que ellos habían hecho por el país. Es decir, quién debe cubrir a quién, un Mayor al Presidente o un Presidente al Mayor.
Ahora se desdice, contradice y hace reír a todos; cree que estando su ex jefe al frente, todo vuelve a ser como antes, o al menos, puede volver.
El intercambio de palabras con el abogado de la parte civil, Ronald Gamarra, produjo instantes de tensión. "El que hace la pregunta soy yo", expresó Gamarra; casi furibundo, mientras el presidente de la sala, César San Martín, invocó a la calma para que el interrogatorio volviera a su cauce normal.
Pero Martin Rivas quiso aprovechar aún más la situación, le pidió a Gamarra "no se altere" y este respondió: "yo no me altero". Pero Gamarra sí estaba sumamente alterado, alterado porque Martín Rivas era un derrame verbal de contradicciones y negaciones . "Tome su 'aguita'" siguió Martín Rivas, casi dueño de la situación. "No se preocupe", le contestó el abogado.
Cómo lidiar con un cínico, debía estarse preguntando Ronald Gamarra, creemos que debía de tener algo de práctica teniendo a Fujimori tantos días frente a él.
Santiago Martín Rivas tiene todavía un caso no esclarecido, el famoso caso Barreto. El cuerpo Mariela Barreto, agente del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), fue hallado el 23 de marzo de 1997 en un paraje cercano a la provincia de Canta por la niña, Norma Laurente.
Mariela Barreto conoció a Santiago Martin Rivas en 1989, pues fue su instructor en la Escuela de Inteligencia del Ejército. Dos años después, Barreto Riofano pasó a integrar el grupo operativo 2 del SIE, reencontrándose con Martin, quien entonces asumía la jefatura de dicha unidad.
Fruto de esta relación, nació Nataly en 1994. La relación, según allegados, bastante atormentada, terminó por el furibundo y violento carácter de Martin Rivas.
La ex agente Luisa Zanatta Muedas, ha declarado en Miami datos importantes para el esclarecimiento de este crimen; por ejemplo, que Mariela Barreto habría sido asesinada porque fue quien filtró información a la prensa para que José Arrieta y Edmundo Cruz de la revista "SI" pudieran hallar los restos de los estudiantes del caso Cantuta.
Este es solo uno de los muchos de los casos que los ingenuos que lo llaman "héroe nacional" se niegan a reconocer.
Con tantas dicciones y contradicciones ¿podremos aspirar algún día a que cuente su verdad?, a lo mejor quizás en el futuro escriba un libro más completo y definitivo que el de Umberto Jara, y luego quizás diga que era un entrenamiento, un acto de manos, de explicaciones, etc.
El cínico sonríe y hace sonreír mientras tanto los demás, esperamos entre tanta tiniebla sucia, apenas un resquicio de justicia.