Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elije y que dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad eliegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que soríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan undirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de la fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorver simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.
Julio Cortázar
mmm... Aurelio, no se si Cortázar da para hacer un análisis tan "técnico", creo que es un escritor para leerlo y quedarse con la primera idea que te da...
Lo de los labios me resulta impresionante, creo que habla de una gran "conformidad" con esta simple pero original metáfora.
Lo de los cíclopes es exactamente lo que decís vos, creo que no busca decir nada más, es sólo detenerse en cosas que nos suceden y que generalmente casi ni notamos.
Del "resto del texto" rescataría la zambullida de las manos en la profundidad del pelo, creo que se explica con gran claridad la sensación. Y rescataría también lo de la boca llena de peses, aunque lamento la mención de las flores que, además de poco original, no me dice nada... pero lo de los peces...
Agradezco tus comentarios che, aunque a veces tengan algo de sarcasmo, o tal vez solo sea yo... un abrazo "Aurelio" te estoy leyendo che
Como siempre, soy proclive a realizar mis comentarios con la mayor objetividad posible, sobre todo en escritos donde el uso metafórico del lenguaje es notable; y aunque Cortázar es un buen escritor (aunque no pertenece a mi séquito de favoritos por su falta de seriedad), me parece idóneo realizar algunas observaciones… desde una perspectiva un tanto lunática (o divina, si lo prefieres), todo lo que percibimos se nos presenta de manera doble, la real y la ideal. El hecho de dibujar una boca similar a la ya existente demuestra que incluso el observador es capaz de alterar la primera imagen tanto en su imaginación como a través de la influencia.
Lo del “cíclope” no es tan descabellado, pues cuando la mirada converge hacia un punto céntrico (no necesariamente medio), ambos ojos hacen la función de un solo lente, eliminándose así su separación anatómica, la cual sólo es notoria cuando se cierra uno de los dos. Así que el juego aludido puede referirse a que se lleva a cabo una observación minuciosa, profunda.
Sin embargo, el resto del texto es un tanto flojo, decae en imágenes y en meticulosidad. Carece de la seriedad con la que pretendió empezar, se muestra no sólo reiterativo, sino también falto de imaginación e inspiración. Saludos, “Satélite”.