Definitivamente, la historia se repite. La vida resulta una divina comedia en la que los sucesos se recrean casi a la fuerza. Mi país, en la actualidad, pasa por una etapa decisiva, (y pensar que los hijos de mis hijos podrán leer esto que hoy mis carnes padecen en páginas blancas y con letras de tipo Times New Roman...) en la cual mi estirpe o colegas son promotores de la catástrofe o mejoras que se leerán mañana. Es como si hubiesen realidades distintas o como si un déjà vuse repitiera en nuestras vidas: una y otra vez... La verdad es, que las manifestaciones estudiantiles, van despertando masas que se le quedaban dormidas a la tierra de un soñador; con la conformidad de lo que se tiene o se deseaba... mientras, la ropa sucia del gobierno no se lava en el interior de la casona presidencial, sino en las aceras y calles: asfaltada por el mismo hacedor de la patria; El Petróleo.
Yo, sin embargo y por ahora, veo los toros desde la talanquera, no por gusto, sino porque ésta guerra solamente es una amenaza, pero igual amolaré mi espada y prepararé ese uniforme (ya viejo) que herede de mis ancestros: el de luchador. Ahora no será a caballos y espadas que se librará la batalla de mi emancipación, sino con nuevos medios y formas de lucha; la cual, es el arma secreta de mi guerra...
Amigo, me quito el sombrero ante palabras tan reflexibas y ciertas...estamos en epocas dificiles, pero de una u otra manera buscamos nuevos medios con los cuales pelear
Nos estamos leyendo
Besos
Rubén, estamos viviendo épocas de crisis, de pronto siempre ha sido así, pero a nosotros nos toca como bien tu dices, no con espadas, ni mucho menos a caballo.
Tu nación y la mía para ¿donde van?, vaya pregunta interesante... ¿quién nos dirá?...