En los ojos dídimos viene la alegría
y contagia la mano derecha de Jesús
deleitándose en el manzanar festivo,
donde eres novia viva, danzando en luz.
Mientras crece el momento esquivo;
en un baile cual eterno príncipe azul
embellece este día duradero en Emaús.
Océano de emociones donde bogas
con tus bríos de princesas Magdalenas
y en tus labios se contagia un amor
en un beso de mil milagros soñador.
La noche cubre en su manto de Epifanía,
horas que van marcadas de historia;
y en el corazón retratado de María
rispa un suspiro, en ausente compañía.
hermoso como siemtpre, y muy acogedor tus letras
Buena contradicción que es aunque quisieramos olerla a nuestro lado.
Un beso
Precioso Renan, trasmites una inmensa calma.
Un abrazo
Andrés
Cada vez
más me sorprendes con tu poesía, diversidad de temas, infinidad de tratamientos, desde el reposado, hasta el evocado.
un plcer leerlo amigo Renan.
omar.