Una vez, le pregunte a una de mis mejores amigas, que por cierto es separada tres veces, ¿Porqué aceptaste mi amistad y cultivarla tan profundamente sabiendo de primera hora que soy un hombre casado?, y me contestó: Amigo Pepe, los hombres casados sois los mejores, porque de los malos y de los peores ya nos hemos separado la mayoría de mujeres como yo.
Eso viene a resumir lo que yo siempre critico a algunas de las mujeres que se conocen por estos medios, preguntan sin mas, de entrada y a bocajarro el estado civil del interescritor, y si él mismo, aportando sinceridad contesta que es casado ya no hay opción de cultivar futura amistad, porque “ellas”, “esas” “señoras” están muy mentalizadas y preparadas que tan solo con los que tienen posibilidad de una futura convivencia, serán los que tendrán la opción de continuar la conversación, a pesar de que alguno manifestará su estado civil mintiendo, ya que esta maquinita es muy sufrida.
A mi entender el estado civil de una persona tan solo es un adjetivo como lo puede ser su color de piel, idioma, religión, oficio, partido político que milite etc. Tan solo dos cosas son muy importantes en un ser humanos que son: La mente y el corazón y esas dos cualidades solo se pueden detectar dialogando y comunicándose mucho hasta llegar a la complicidad y la confidencialidad.
En la vida todos somos seres humanos frente a la civilización y nos distingue: Un Número de Carnet de Identidad para la Nación o el País en el que vivimos y un Código de Barras para el planeta del Sistema al que pertenecemos.