Sobre pajarote
Cuando era niño escribía en las paredes historias dibujadas a crayón, castillos, dragones, planetas desconocidos, y debes en cuando las caras de los ángeles que me visitaban a la hora de la siesta cuando mi madre me cantaba para dormir.
Escribo con palabras que nacen de mi mano como una flor, como una espiga de trigo,
como un espejo, como un puñal. Con el amor de una madre que parió recien, con el odio de quien amo con locura. Escribo para volver a nacer día a día.
Camine por la vida pateando piedras, con las manos en los bolsillos y mirando al sol de frente, esperando el sonido del tren venir a lo lejos por las tardes. Aún lo hago.
Cuando muera, en mi velorio seguramente dirán lo bueno que fui, mas yo no tengo nada bueno que decir de mi. Si, una cosa. “ Nadie se equivoca mejor que yo”
Alguna vez me preguntaron: Que te gustaría que escriban en tu lapida el día que mueras..?? Y después de pensarlo unos días les conteste: “Hizo todo lo posible por ser feliz”