


UN POCO DE TANTA VERDAD
Utilizare este espacio como un medio de denuncia, o como un tunel clandestino y primitivo donde pretende escapar un poco de tanta verdad, les anuncio con un gran dolor y desconsuelo combinado con un rencor que guardo en mi puño apretado, que mi pueblo, mi ciudad sigue siendo ultrajada, a mas de un año del inicio de esta carniceria vulgar promovida por el gobierno estatal y federal de este ficticio pais democratico, la verguenza sigue, y nadie hace nada y las voces de los 27 muertos nuestros siguen reclamandonos en las noches lo pacifico de nuestros metodos, nuestros presos siguen tan injustamente llenando las mazmorras de este pais de mentiras, de hologramas, de casualidades, de simulacion, y seguimos sin saber donde estan, como estan, si siguen siendo, nuestros desaparecidos, ¿donde estan?, mi pueblo es perseguido, detenido, golpeado, amenazado, humillado y lo peor, aun hay gente en el pais que cree que Oaxaca es un cuento, llevamos un año con los puños arriba y las gargantas ardiendo y nada ha cambiado, es dificil expresar tando dolor, tanto coraje, tanta verguenza. es mentira lo que creen de Mexico, este es un pais de apariencias, de imagenes al exterior,la relidad nos duele, pero es, Mexico es un pais en claro viaje hacia el facismo, hacia un regimen despotico donde el comun denominador es la represion y los gases lacrimogenos, los militares en las calles, de indigenas violadas, las balas en el pecho de luchadores sociales y las carceles llenas de almas dignas y combativas, de televisiones y radios sin etica movidas por el dinero de los mas poderosos, y todavia hay quien piensa que Oaxaca es un cuento . Renuncio a la democracia promovida por la sangre de mis hermanos, renuncio a la filiacion obligatoria a la costumbre y sobre todo renuncio a la mordaza automedicada para habitar en el silencio. No solo somos amor y poemas, no solo somos pasion y mujeres, somos tambien la insurreccion, la dignidad rebelde, las voces en las calles y el genesis de la revolucion que se aproxima,por eso es necesario que se oiga, que se sepa, que Oaxaca clama con los dolores de un doloroso parto, ese parto de nuestra proxima revolucion, y todavia hay quien sueña que Oaxaca es un cuento.


