Y me hechizaste con lo que me seduce
luciendo tu sonrisa tenue,
incitando el suspiro delicado,
sumando las gracias llenas
Me hechizaste
luciendo el erotismo en flor,
incitando la audacia plena,
sumando mi suerte porvenir,
Me hechizaste
luciendo tus pelos podados,
incitando tus rosarios
sumando tus días extinguidos,
Y me aceptaste con lo que te seduce
con mis poemas
recibidos
Mis soles irradiando, mi mal humor,
mis castillo en proyecto,
y mi café tibio,
Me aceptaste
la querencia muda,
el consuelo lento
de tus invocaciones materialistas,
Me aceptaste
con mi rancho en llama,
mis gustos marineros, mi trabajo genital,
mi teléfono sin corriente,
mis mutismos por provecho,
Me aceptaste
con mis libros inconclusos, sin mis dientes,
con lo que te mordí y no,
con lo que te sonreí y no,
Me aceptaste
lejano en mi Caribe cristalino,
mis sacudidas en tu nombre,
siendo el hijo de un duende,
con mi sombra legal,
con mi encanto de pescador
con mi lenguaje ñero
Así nos amamos,
como pudimos