Por comentarios recibidos y desde mi experiencia, creo que nos está asolando una terrible enfermedad que afecta a gran parte del equipo de Escribe ya. Las musas han dado una vuelta esquivándonos, se esconden detrás de las PC, mágicamente los bolígrafos se descargan, las hojas en blanco se desintegran y el pánico está cundiendo peligrosamente.
Esperemos que sea una fiebre estival que se cure con reposo mental y algunos mimos que nos enciendan la pasión para que la inspiración vuelva a su domicilio habitual y no sea necesario tomar medidas más drásticas.
Dicen algunos que se han tomado unas merecidas vacaciones después de haberse esforzado tanto durante el año pariendo poemas y prosas exquisitas.
Algunas se han quedado en las ciudades y siguen prestando su apoyo incondicionalmente, esperemos por el bien de todos que las inspiradoras rebeldes y desobedientes vuelvan a la buena senda y nos dejen cumplir con nuestro trabajo, alimento necesario de nuestro espíritu.
Por eso les ruego traviesas musas que se den una vueltita por estos lados y no nos abandonen ya que sin ustedes nos es muy duro vivir.
Espero que se sumen otros miembros para que esta oración logre su propósito y podamos seguir saboreando con deleite los sabrosos manjares de una mesa bien servida en la que metáforas, epítetos, paranomasias, sinestesias y otras yerbas se conjuguen para producir las delicias más exuberantes.
Lili Frezza
