Hace tiempo ya que no escribía nada por aqui, pues escribir, en este espacio se ha ido convirtiendo poco a poco en ir dejando una huella impensada. Se que con el tiempo esta huella se borrará. Se hoy que esta huella que dejo es también el olvido que seremos, como lo dijese Borges al hablar de la muerte, como lo recuerda hoy Abad Faciolince en un memorable libro a la memoria de su padre.
Me sorprenden los nos-otros que encuentro en este lugar de necesitados. Esta página de inmediatismos para escritores Ningún Nombre intentando dejar una huella de sus palabras como yo, como todos. Los poemas suelen ser espantosos, las historias -lo confieso- no las he leído nunca, pero aún así vuelvo aquí como se vuelve seguramente a un bar de mala muerte y vengo como un marinero perdido en medio de los andes a ahogar mis penas en una borrachera de palabras sin sentido. Ni pensar en la resaca. Y claro, en medio de toda esta pirueta termino siendo un otro más, desesperado, solitario, sin nadie que le escuche, y lo peor sin nadie que le lea.
Por estos días no escribo, o escribo poco, sin mucho oficio. Leo cuando puedo, es decir en los buses, en los trancones. Y de resto simplemente estoy soñando mucho con poder escribir, realmente escribir, no esto de los blogs o de mandar unos poemas a un concurso desconocido al otro lado del mundo, o ese facilismo que me posee a ratos de escribir por escribir. No. Algo un poco, no se, más elaborado quizás.
Y bueno solo me queda por el momento la imaginación, el ir escribiendo en la mente ese poema, esa historia que se demora tanto en salir. Espero no aburrirme y dedicarme de lleno a la prostitución, al tráfico de influencias, a las apariencias y olvidarlo todo como en un amnesico lavado express. Espero no olvidarme de mi sueño. Seguir escribiendo, volver de nuevo a este lugar de N.N´s en desespero constante.
Mientras vivir. Señores y Señoritas escritores, Zorondongos y demás, escritores de todo el mundo que no salvaremos nada, vivir. Con eso parece ser suficiente.
