


Si no pensáramos entonces no habría mundo. Sino escribiéramos, no habría necesidad de papel, no habrían lápices, bolígrafos, ni plumas, tampoco ordenadores, ni máquinas impresoras. No habría internet, ni correos electrónicos, revistas, libros, ni periódicos narrando historias. ¡Qué tedioso sería el mundo!.
Las letras se perderían en la espesura de la noche, no hubiésemos aprendido a decir mamá, seríamos completos mudos haciéndonos señas, los unos a los otros. Y lo peor de todo, no tendríamos celulares.
Entonces todo aquel que le gusta expresarse o comunicarse, estaría más aburrido que un mono recién capturado.
Las palabras lingüística, filología, lengua, expresión, trivio, dicción, sintaxis, ortografía, su significado nunca lo hubiéramos sabido. El tiempo hubiese sido en vano, Platón, Aristóteles y luego los grandes lingüistas devanándose los sesos, pensando y organizando el alfabeto y todas sus reglas nada nos dirían. Haríamos las cosas desconociendo que estamos representando verbos.
Nuestras ideas no las podríamos enlazar en párrafos tomaditos los unos de los otros, el punto y coma, no indicarían pausas mayores. No podríamos decir que el fulano dijo algo, si las comillas no se subieran antes y después en la cabeza de las letras.
Los textos no tendrían comas para sus breves pausas y hasta podríamos confundir a un fulano en una comunicación, en vez de decirle no lo hizo como lo ordenaste entonces le diríamos no lo hizo como lo ordenaste. ¿Entendieron este párrafo? ¿Se quedaron sin aire? Pongan ustedes las comas y lo entenderán perfectamente.
Sin el punto final haríamos todo un caos. Pareceríamos filósofos, cada uno entendiendo la cosa a su manera. No podríamos decir que a continuación vamos a decir algo, si no colocamos los dos puntos. ¿Cómo explicaríamos que dentro de un texto va otro si el paréntesis faltara? Sería cosa de locos. Quiten ustedes los signos de interrogación que acabo de colocar, entonces observen como se leerá.
Las ecuaciones matemáticas extrañarían los corchetes y las llaves, entonces ¿para qué estudiar matemáticas?
Sin los signos de exclamación no podría usted decir ¡Qué verraquera este texto!
La poesía con rima o sin ella no nos dejaría expresar el amor. Claro que algunos dicen que los poetas son cursis, y que les gusta más la acción, que el romanticismo.
Leamos el siguiente verso y encontremos los horrores:
Aremos hoy el amor
muy cerca del arrollo
tomarás mi vello cuerpo
mientras por alguna sazón
tu mirada quiero abrasar
¡Qué desastre! ¿cierto?
Y si mientras nuestros dedos se deslizan por el teclado, nos olvidamos de las tildes, confundiríamos el verbo amó con el amo del pueblo. Y si descuidamos la ortografía, entonces podríamos decir que soy hapático, queriendo decir que soy hepático
Y con hepatitis o sin ella, los pensamientos los sacamos no se de dónde, sólo que el universo está lleno de letras, afortunadamente no están solidificadas, sino se imaginan ustedes ¿por dónde caminaríamos?, siempre nos encontraríamos con bloques de poemas, de historias, novelas y cualquier cantidad de géneros Los femeninos y masculinos no podríamos salir de casa.
Benditas sean las letras, nuestros pensamientos y que viva la gramática.
Etelsaga, febrero, 2008.


