Hoy, día 5 de junio, se conmemora el aniversario del nacimiento de un poeta español inolvidable, Federico García Lorca. Grande entre los grandes de la poesía. Pero no es de él de quien quería hablaros.
Hoy, me voy a permitir darle un homenaje, mi pequeño homenaje a otro
artista. Un artista que nos dejó a causa de un grave problema de salud,
a temprana edad.
Con 42 años llenos de juventud, creatividad y buen hacer, hace tan sólo seis años, tal día como hoy, 5 de junio, murió un excelente y discreto artista español. Podríamos decir que la sensibilidad artística, la creatividad, la belleza y la elegancia, cualidades más bien femeninas, de esas a él no le faltaba ninguna, más bien las derrochaba.
Me estoy refiriendo a Carlos Berlanga, nuestro Carlitos. Un hombre, casi un niño, cuando empezó en esto del artisteo, que marcó una época. Un hombre que fue un artista en todos los sentidos y en todos los aspectos, un hombre que cultivó y trabajó tanto en el diseño, como en la pintura, como en la música, como en escribir letras de canciones, llenas de talento, magia, ingenio, duende, "modernez"...
Fue un poeta, un artista íntegro, tanto en su obra como en su persona. Un hombre tímido, de aspecto discreto y apocado, pero que, sin embargo, derramaba carisma. Elegante como ninguno, moderno como el que más, artista como el mejor. Muchos le han llamado "dandy".
Por eso hoy, día en que conmemoramos su temprana desaparición, me he levantado con la idea de homenajear de alguna manera a Carlos Berlanga. Me he acordado de sus canciones, de su discreto y amable tono de voz, de la magia de sus letras, del recuerdo de su fina imagen, de su lánguida figura, de su circunspecto pero angelical rostro, de sus elegantes maneras, de su moderna sensualidad...y me ha apetecido compartirlo con vosotros, mis queridos compañeros de Escribe Ya.
Por eso transcribo aquí la letra de una de sus canciones más emblemáticas, una canción que compuso allá por los 80s., para el grupo del que formaba parte en aquel entonces, Dinarama, con Alaska como inigualable intérprete del pop original de Carlitos Berlanga.
Una de sus canciones más bellas para mi gusto personal, una canción que me impactó cuando la empezamos a escuchar y, todavía hoy suena en mis oídos con el agradable y amargo a la vez sentimiento de haber vivido una época, que no por pasada fue mejor, pero que, estoy segura, que más de uno estará conmigo en que fue una época marcada por el "glamour" de un pop, de un ambiente que nos cautivó.
Una canción sencilla, como todas las suyas, sin vanas pretensiones. Una canción que conjuga el pop más actual de su época con una historia entre el comic y el thriller. Una canción que habla de unas Perlas Ensangrentadas.
(Se puede escuchar la canción clickando con el botón central sobre el título)
La interrogué en el camerino
sobre la muerte de René
me contestó con evasivas,
no sé, no sé, no sé, no sé.
*
Vámonos, me dijo
tengo que hablarte de unas
perlas ensangrentadas,
flores pisoteadas.
*
René fue sólo un instrumento,
una fachada nada más.
A mí me llegará el momento
me dijo con tranquilidad.
*
Vámonos, me dijo.
Tengo que hablarte de unas
perlas ensangrentadas,
flores pisoteadas.
*
La acompañé hasta su casa
nos despedimos sin hablar.
Aquella fue la última noche.
Tres tiros la hicieron callar.
*
Recordé su frase, aquella historia
sobre perlas ensangrentadas,
flores pisoteadas.
