Fanáticos del Mar
Tantas veces, quise ahogarme entre ti…
tantas ocasiones;
y no engulliste mi cuerpo, ni la vida
ni al humilde corazón, desmoronado.
Te llevaste bogando
mis gritos baboseantes
símil, a muchos sueños sumergidos, sobre bramidos profundos.
Tantas lágrimas-suspiros
lamentos marineros
por las lejanías de los míos, que hoy
han muerto.
Rasguñé tantas veces las cervices de tu manto, de celestial azul purpúreo
¡Azul!
con garzos zarcos, que solo encienden mis pupilas
cuando evoco
los conjuros de estar sobre ti, entre ti, dentro de ti,
fuera de sí, con sentimiento.
Se tanto de tu azul y tus amores, tanto
que no habrían palabras descifrantes que pudiesen proferir
los pensamientos
y plasmarlos.
Se de tus pasiones en conjunto, que ha vorágines amaste
como te amo a ti
por encima de este impulso, cuando respirando siento
al yodo salitrante
de convulsiones férvidas, siendo cabriolas espumantes del espasmo.
Hoy observo, desde el puente de mando o balcón de mis encierros
en la casa
que solo hay azules en el cielo
de vapores, brumas y de estratos,
en montañas postrimeras
o en algún pájaro que surca el smock, azul grisácea
azabachada del ambiente.
Manque lo sensible del mar recorran las arterias, y sollocen
por amarte desde siempre, como nadie lo comprende, nadie
solo aquella
quién me dio, la luz de su linaje
un Octubre cuando se abatieron
mareas con las lluvias
en una sola poesía
entre canturreos deleitosos de melodías submarinas
sobre besos que sometieron a la brisa
desde el vientre del amor
donde provine…
Querrién ® Venezuela 2.005