TIPOGRAFÍA PARA TODOS (Próxima publicación, julio 2008)
Prólogo.
Hijos de Apple, nietos de la Bauhaus, antepasados de Gutenberg. En la creciente y acelerada visión de la realidad capitalista, en la que la industria abrió horizontes múltiples pero limitados para el mundo occidental, los diseñadores nos hacemos un merecido lugar. Quizás sin tener en cuenta la inmadurez innata de nuestra profesión y, sobre todo, queriendo dar platónicos saltos de gigante, como todo adolescente pubertoso. Los finales de siglo siempre acarrean situaciones de estrés dignas de libro, y con ello la oportunidad de dinamitar un correoso pasado latente. Circunstancias no tan cómodas para todos, que se repiten cíclicamente, a lo largo de la historia moderna.
¿Alguien tiene ánimos de enfrentar arte y diseño a estas alturas? Parece ser que sí. La problemática aparece cuando el arte se convierte en velo de dudas e invalidez para comunicadores como nosotros. ¿Tenemos en cuenta la legibilidad y usabilidad? El 95% de los diseños actuales son totalmente inaccesibles para la mayoría de la gente. Jerarquía, composición, tipografía, redacción, función, lectura... pasan a un plano metafísico. Si tanto valoramos nuestro legado podríamos reflexionar un poco antes de volver a caer en ese tipo de redes mercantiles o pseudoprogresistas.
La tipografía puede ser un punto de partida excelente para un planteamiento inclusivo. El estudio de las formas como manera de acercarse a la problemática de la legibilidad. Esto significa atajar el problema desde la raíz. Claro que, para este tipo de proyectos los mecenas nunca tuvieron recursos y sigue siendo de extrema dificultad, en España, sacar adelante iniciativas así. Los futuros diseñadores deberían aprender la necesidad y el derecho universal de la información, como base de sus estudios. Y no sólo los estudiantes con facultades físicas plenas, sino también los afectados por cualquier minusvalía. De echo, la arquitectura (la columna vertebral de todo diseñador) hace tiempo que propone formar y educar a todos sus afines en la superación de barreras estructurales. Sabiendo esto, sería de sentido común adquirir coherentemente los principios de accesibilidad y usabilidad necesarios PARA TODOS y poderlos aplicar sin ningún tipo de complejo en el terreno que nos corresponde.
Tipografía para todos reúne lo que, hasta la actualidad, se ha conseguido estudiar y poner en práctica en el ámbito de la tipografía inclusivista, sobre todo en el panorama nacional. Muchos niveles de clasificación y complejidad (tantos como te propongas) con un objetivo clarísimo: la funcionalidad. A partir del primer paso, lectura y comprensión, veremos otras formas de generar mensajes con tipos que, no sólo son especiales por su forma, también por su intención, y otras muchas que están al alcance de todos para que prediquemos con el ejemplo.
