


| Escritor: | Elisa |
| Públicado: | 12/07/2008 |
aquello que no encontró asidero en tus enmiendas, moteó el turno de tu boca precisamente justo cuando enmudeciste.
Abrí entonces espacio.
Me debía palabras, las corrientes, las que no se quiebran.
en donde estuviste, dejé el tiempo remojado
yo vuelo ahora inviernos de concretos
detengo soledades
argumento un amanecer ante la noche
y así me gano un comienzo
¿me entiendes? ¿deduces lo que he dicho?
Yo no.
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