


| Escritor: | avesolitaria |
| Públicado: | 15/07/2008 |
Como un ave con las alas heridas, sin poder retomar el vuelo, hoy camino a la deriva, cojeando, renqueando, sufriendo una dura agonía. Recordando aquel paraíso olvidado, perdido ya en el tiempo y el espacio, donde volaba con alegría, donde mis plumas con el brillo del sol relucían, y donde yo, era feliz porque te quería; donde mis días no tenían principio ni fin, porque sabía con certeza que tú también me querías.
Ahora, me siento incapaz de alzar mi vuelo y, como el ángel caído, he sido expulsada de aquel paraíso.
¿Qué pecado cometí? ¿Acaso me arrastré tras de ti? ¿Erré mi camino siguiendo tus huellas hasta que mis alas perdí?
Quizás aún las conservo, pero ya no sé cómo funcionan, fui perdiendo mis plumas por el camino, desde que salí de aquel paraíso y vine a parar a esta ciénaga, donde el barro impregna las pocas que me quedan, oculta mis alas y las infecta, dejándolas impotentes, casi imperceptibles e inexistentes si no fuera por el dolor, que las mantiene inertes, a reposo... Mientras, yo intento salir de este lugar demoledor, recordando con triste amargura los felices días en que retozaba entre aquel verde magnífico de las ramas, que eran como un canto de esperanza, que eran como un cielo en la tierra, que eran mi vida y yo vivía donde ellas me proporcionaban el oxígeno que mi roja sangre requería para sentirme viva y saber que vivía, porque aquel horizonte amplio que yo veía, que se abría a mis ojos al clarear la luz del día, era recorrido por mí alzando con mis alas un vuelo de vida en el que tú eras mi única energía.
Tal vez jugué demasiado con mis alas, las utilicé a capricho, no leí el librito de instrucciones, no las valoré, pensé que eran un objeto cualquiera, y no me di cuenta de que a veces, en lugar de volar, tan solo me arrastraba, como una serpiente. Tal vez por eso fui expulsada. Ahora debo pagar mi culpa hasta poder recuperar mis alas. Quiero volver pronto a alzar el vuelo. Quiero volar lejos de esta inmunda ciénaga. Quiero, sin más dilación, recuperar mis alas.
Y volveré a alzar el vuelo, volveré al paraíso, lo sé, y no me importará que tú ya no estés; porque habrá ramas verdes y mi sangre, volverá a ser roja, como antes, como ayer. Y mis alas, prometo que las recuperaré. Y mis plumas, con el brillo del sol, relucirán otra vez. Y volaré.
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