


| Escritor: | juan |
| Públicado: | 01/09/2009 |
Voces presurosas entran por los pliegues de mi ventana antes que la imagen lunar cruce el umbral donde un galgo juega con su cola invisible. Los ojos de un lirio insomne relampaguean en los detritus donde todas las bondades se acumulan, en acechanza feroz, tras los ojos corrompidos que la pereza de los muertos no pudieron mitigar.
Ah, cuántas causas perdidas en el amor que algún dios descarriado no pudo predecir
Daten mi ceguera, divina madre que todo lo resume a la espera final. Encuentro de los celos como hojas que hieren los recuerdos mas reñidos, imagen que un reloj de arena estampó en los ojos del chacal. Las carreras de los perros nocturnos ya no contaminan la sonrisa del búho que siempre se asoma a mi ventana, vigilante de mi sueño, asombrado ante el vuelo circular de mi memoria. Discreto semblante como si recordara todos los detalles que conforman su errática existencia.
Se ahoga frente a la insoportable ironía de su propia ingratitud Gime por razones desconocidas junto a la fuente de la locura Qué imagen retenida a través de los siglos fue testigo del horror que marchito la flor naciente, jardín estéril donde los niños, con el mustio semblante del anciano prematuro escarban el horizonte tras la flor que
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