VIRGEN GUADALUPANA

Categoría(s): Religiosa
Madrecita de Guadalupe, madrecita de mi vida,
tú sabes cuanto te quiero, morenita mía,
mi amor por ti, no tiene limites día a día.

 

Virgencita nuestra tu quisiste ser Mexicana,
tú quisiste ser nuestra madre, siendo morena,
y tomar en tus manos divinas
la protección perenne de nuestra patria.

 

Madre de todas las generaciones mexicanas,
has derramado tantas gracias a tus hijos
que no padecemos los horrores de la guerras.

 

Han sido tantos los prodigios amorosos
que esta nación tuya, tiene las dulzuras celestiales,
la paz armoniosa como el remanso sublime de los ríos.

 

Madrecita Guadalupana, tú eres la luz de los caminantes,
el consuelo de los que sufren y lloran anhelantes
con tu mano celestial cubre de peligros infamantes
a la patria mexicana que se acoge a tu amparo presurosa.

 

Son muchos los Juan Diegos, caminantes de la vida,
sin rumbo, sin luz, sin amor ni esperanza
que necesitados peregrinos, llegan a tus plantas Señora,
suplicantes de afectos y consuelos santos.

 

Y tú que eres fuente inagotable de gracia
derramas sin reservas tus virtudes
y prodigios, madre, tu majestad divina
a los seres que derraman lagrimas suplicantes.

 

Yo en el incierto camino de mi existir
una vez llegue angustiado a tu basílica
inerte, frío, sangrante, con temor febril.

 

De hinojos, de rodillas ante tu presencia
te dije madre ampárame
quiero refugiarme en tu regazo,
no rechaces mis suplicas, sufro madre.

 

No puedo más vivir sin esperanza,
dejadme desfallecer en tus divinas brazos
Virgen Santa.

 

Soy tu hijo Madre, soy mexicano, soy de tu raza.

 

Madre mía Guadalupana, soy tu Juan Diego,
dadme las rosas fragantes de tu consuelo,
alivia mis angustias lacerantes.

 

Derrama Madre mía, en tu tilma tu gracia amorosas,
tengo miedo de morir desamparado.

 

Y en éxtasis de amor, escuché a mi madre decir.

 

“¿No estoy yo aquí que soy tu madre?
¿Qué más has de menester?
No te apene, ni te inquiete otra cosa, pequeño mío”

 

Felicidad tal, no tiene limites
desde ese momento conocí
el infinito de amor.
                                 Enrique Reyes Ramírez

 

 

 

 

Regístrarte y comentar el poema

Imprimir

Enviar poema
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Anunciar    -     Publicar relatos
Nuestra red: Adelgazar sin trucos