VIEJO CARTERO.-
Golpean.
Aun es tarde.
La puerta tiene miedo.
Repiten el llamado.
No hay que enojar al
tiempo.
Es Angel,el cartero,
de traje y en
silencio.
Las lágrimas le
mojan
las manos y el sombrero.
Dolor hay en su
frente,
tristeza entre sus
dedos;
tan sólo a despedirse
llegó el viejo
cartero.
Sus cartas?
Golondrinas sin
Patria,
huyendo del invierno.=
Ruben Ariel Alarcón(yuyo)
Que bien que le hayas dedicado unas líneas a estos hombres que tantas buenas noticias nos trajeron, y que casi olvidamos, pero nunca será comparable la emoción que se siente al abrir una carta, no es lo mismo que abrir el correo electrónico.
Me ha agradodo mucho esta poesía, tiene...alma.
Amigo
la puerta tiene miedo...
ésta sensación rescato de la memoria
tan extraña y curiosa... sobre todo
cuando le mirabamos el rostro.
En la inocencia de la corta edad
creíamos que él sabia el mensaje
que contenían los telegramas...
¡hoy siento ese mismo temor!
Mi padre fué cartero en la adolescencia
¡te das cuenta porqué siempre tengo afinidad
con tus letras!
Con tu permiso se lo dedico a su memoria.
Gracias por compartirlo.
un fuerte abrazo
me gustan los carteros...
los de mi país
recuerdo que andaban
en aquellas viejas bicicletas negras número 28 marca Raleigh(perdona sino lo escribo bien)
y siento añoranza de ellos
al leer tu poema...