


| Escritor: | PrincipeNegro |
| Públicado: | 22/12/2007 |
La locura es un viaje, una nausea, es tantas cosas
es vomitar y vomitar.
Vértigo esquizoide
obscuridad
besas los ojos
flor de abismo
abres tus pétalos
profundidad
cáliz cerebral
frenético collage mental
lanzado a la superficie
la realidad explota
traslapada a los sueños
pandemónium de esencias liberadas
un viaje al sindestino
Henriette despierta etérea musa
renace desde las memorias de mi mente
recorre las venas del poeta
engárzate a este universo paralelo
dale el soplo divino de tu presencia
besa este sueño realidad
rito de vida, de muerte de amor
ven y sángrame de los ojos
máname de las muñecas
del alma y el corazón
despierta Henriette, despierta
oyes esas gargantas callejeras
Henriette
que callen sus guturaciones
¿las escuchas Henriette?
son canto que tortura
marea auditiva
que no cesa
¿ves como floto Henriette? mírame mírame
a escapar de lo material
de esta cárcel corpórea
esqueleto y músculo
asido al velo del éter
floto hasta el espejo
que me refleja tan líquido
y me hundo lejos del tiempo
obsérvame Henriette, obsérvame
Henriette
podría alimentarme solo de ti
te bebería y comería veinticuatro horas
tu musa y poesía
a la mierda los carbohidratos
los aminoácidos
serías mi alimento
intraocular
intramuscular
intravenoso
maldito ruido de la vida
que se sucede incesante
aplastándome las neuronas
así, es imposible pensar en ti
Henriette
d
-I-s-L-a-T-e-s
sólo dislates, no sé
no intento entender estos putos códigos
solo me dejo flotar mico irracional
las puertas se abren, entran las visiones
todas las realidades queman a un tiempo
realidades que fueron
realidades que son
realidades que no serán
realidades que no fueron
Henriette
eres el amor con el que bailo
lo único real
de esta puta locura
Tápame los oídos Henriette
es que nunca calla
este desorden sonoro
tra
.........que
.....................tear
flujo carros
de alborotos
siempre voces
esta gotera interminable
animales interiores
me llueven por dentro
revientan el onírico nocturno
soy apenas un maniquí de sueños robados
de lagrimas encapsuladas en vinilo
es mi corazón , estómago que revienta en flemas
peristalticas nauseas verdes
niño atemorizado llorando en un rincón
Henriette
atávica diosa del erotismo
me gustaría estar enfermo de vos
y que me curases
entre oscilaciones
mordiéndome los pezones
imposible pensar
me revientan los tímpanos Henriette
es que nunca callará mi calle
Henriette ahora todos los tiempos
convergen en uno mismo
porque todos los minutos
alguna vez son uno
detenido para siempre
porque todos llegamos a ese minuto
a ese colapso una vez en la vida
ese minuto
que contiene la vida entera
y la muerte
llama de recuerdos
y sueños agónicos
es le ave de muerte
devorando la vida
ante las miradas atónitas
y es ahí Henriette
a hí
que hay que exiliar la razón
enloquecer un poco
mucho
todo
atrás no existe
delante no existe
dios no existe
ni tu madre ni tu padre
estás
irremisiblemente huérfano
humano miserable
atado a la espina del sinsentido
que se clava lenta
en agonía dolorosa
e-t-e-r-n-a-m-e-n-t-e-l-e-n-t-a
por el quiasma óptico
cegando la luz
Esparta que sucumbe
Atenas que capítula
el universo nadando una lágrima
que corta los ojos
atada al mortalidad cerebral
recuerdos caóticos
desnudez de lo que eres
de lo que fuiste
de lo que no serás
Henriette
el infierno no existe
el infierno es tu entraña
la llamarada en que deseo atarme
renacer
eyacular
perecer
es en tu fuego en el que deseo vivir
la ciudad es un caos Henriette
es un corazón de ruidos amorfos
imposible pensar en algo
en mi
en ti
en nuestro poema
sabes Henriette
la vida es un poema inconcluso siempre
de versos llenos de algo
de ausencia
de llantos
de muertos
que cargamos como lápidas
que se lamentan en nuestras consciencias
más ruido: ¡por Dios!
que pare, Henriette haz que se detenga!
¿sueños? ¿ Henriette? ¿sueños?
alguna vez tuve sueños
eran grandes eran de viento
uno se parecía a un pájaro
alguno más bailaba sobre entre ríos
pero se murieron asesinados
asesinados degollados
los devoraron como pequeños ratones
un serpiente los digirió
el último yace aún en su panza
ven Ameli mira la serpiente
que se devoró los sueños:
la vida
no, no Henriette
los hombre somos frágiles pajarillos
de destinos rotos
apenas semillas trituradas
por las muelas del destino
la harina es nuestra sangre
alimentando Dioses ebrios
que nos irán a defecar en olvidos
para que preocuparse de nada Henriette
la puta vida no tiene sentido
¿dárselo?
es estúpido Henriette, estúpido
¡La vida es una mierda Henriette!
santifiquemos a la mierda
la vida es un sumo pontífice
aplastándote con sus seculares nalgas
cagándose sobre tu frente
riendo estúpida ahíto de perversión
son las verdades sacras unas putas pintadas
y siliconadas para la ocasión
es la justicia un pequeño defecatorio
una sacristía para santificar crímenes
humanidad zombies
carne putrefacta
consciencias sepultadas
la vida es un gran cadáver Ameli
putrefacto
nosotros, cada uno
sus llagas purulentas
el cielo no existe Henriette
los únicos ángeles son tus pechos
son los ángeles de aureolas tibias
de mi paraíso
¡oh Henriette! ¡oh Henriette!
Henriette, sángrame los oídos
no más cantos
sirenasarpías
que ululan la noche
y el día
¿bondad?
¿alma?
son ruidos oxidados
colores inexistentes
caminos sin tránsito
me gusta tu cuerpo
Henriette
mi fe, mi dios
son tu carne que palpo
el segundo eterno
en que existe el cielo
por eso :¡amo tu cuerpo!
es el único cielo que conozco
Henriette
silencia la ciudad
de grillos metálicos
y cristales rotos
de histéricas risas
de ancianos abandonados
¿le temes al tiempo Henriette?
el tiempo no existe
quizás si
ven Henriette a ver el tiempo
es este anciano de espalda verrugosa
en cada verruga
esta un pinche ojo que nos mira
un monitor de televisión
con una ópera tonta
elige la que quieras
¿esa?
eres tu a los tres años
ahí a los cinco
mas allá estas muriendo
¡no Henriette!
el tiempo no existe.
solo un presente continuo
entre dos lobos que nos devoran
lobo negro
de recuerdos y olvidos es el pasado
que nos mastica en sus melancólicas fauces
lobo de luz, etéreo
fauces abiertas que nos esperan en el futuro
aun sin existir nos mata
porque mas adelante está la muerte
ese segundo
en que la tierra se abre
y nos tragará Henriette
engulléndonos, haciéndonos mierda
entre olvidos
por eso sufres Henriette
porque siempre escapamos de esos dos lobos
fingiéndonos eternos en el presente
me gustan tus labios Henriette
de donde nace tu lengua
como fuente fresca
inundando mi cara
y que lamas
transformada en gata
lame Henriette
dale
haz mi vientre un océano
espasmódicas olas
y después, naufraga en él
Henriette enmudece
esos llantos
de fetos abortados
de niños olvidados
Henriette de ojos de ensueño
somos tan diferentes
eso de los extremos dístales que se tocan
siempre me aprecio una putada
tu tan propia
una monja diría yo
ven Henriette
ama a tu hereje
disfruta de tu condena
me irrita tu atavismo
tu libertad cercenada
ese que te sembraron
que olvidaron dentro tuyo
como por descuido
esa puta domesticasocialización
no Henriette
somos diferentes
pero no eres un ángel
eres un puto robot
programado
trivial
y yo un puto muerto
desprogramado
anodino
la misma mierda ¿no?
un muerto libre
robots vivos
menuda pareja
sigamos siendo tu el ángel
yo el demonio de alas negras
.
¿te parece?
Henriette me gustan tus bragas negras
la tela de araña
donde se adhieren mis manos
tus nalgas son como soles
toda tu eres un sol que arde
que me pone febril
el que recorre mi espalda
incendiándome
el que endurece mis ganas
Henriette
ayer escuche una anciana
bramaba sabes
decía que en su vientre
estaba su hijo muerto
sabes deseo estar sordo
desconectarme
Henriette
mañana seré igual a los demás
¿eso querías?
bueno, lo decidí ya
me pondré un signo de pesos en el culo
me coseré los labios
me lobotomizaré
y pensaré igual los demás
dime Henriette:
¿porque sigues conmigo?
Y solo me miras, me abrazas
detesto cuando callas Henriette
¿porque sigues conmigo?
sal a la puta calle contamínate de gente
adquiere un puto departamento a plazos
déjame de joder
de decirme que me levante y ande
no lo haré
Henriette, me gustan tus manos
que conocen mi cuerpo
su desfachatez
su gula
nunca se hartan
arañan mi espalda
frotan mis nalgas...
ya no quiero oír más Henriette
sólo dolor se escucha
desde fuera
Vos me decís oh muerte
no sos un mortal
vos me decís oh vida no sos inmortal
Henriette ven escucha
ese tañer grave de campana
hoy vino ella Henriette
se sentó en la cama
como siempre
sin decir nada
solo me miraba
ver-du-ga
hacedora de mi martirio
los oráculos me han dicho
de un sitio sin luz
y un lugar para mi
una patria silente
no me dejes solo
con los sonidos de la calle
no me dejes solo con esas voces
aturdementes
ni con ella
la agorera musa pálida
me gustan tus largas piernas Henriette
carreteras blancas
de veranos calientes
recorrerlas ávido
en toda su longitud
y asediar con mi lengua
su convergencia
perdiéndome a ojos cerrados
no deseo escuchar
Henriette dónde estás
regresa
no, no Henriette
no dejes que me devore
ni que me desgarre
éste vórtex de monstruos
con garras esquizofrénicas
no me abandones al laberinto
de insania recursiva
que es mi pensamiento
el sol se rompe las venas
sobre la noche
amanece
vos te tienes que ir Henriette
a ese lugar de mi mente
silenciada de nuevo
regresa mañana
Henriette ¿me escuchaste?
regresa mañana
cuando sigan las sombras
regresa
aserger
regresa como sol
como sol de mis noches
como hasta hoy
Henriette regresa
con tus dedos a cíframe códigos
pétalos de caricias sobre mi piel
hazme olvidar las luces que se prenden
entre las locuras de los miedos
pero bésame antes de irte
antes que la luz
termine de matar la oscuridad
y yo vuelva a ser
ese maniquí de carne
ven Henriette
cubre mi sexo de gato
con tus hormigas carnívoras
sedúceme en espirales
haz explotar líquidos universos
ácidos que desnuden los deseos
enclaustrados en nuestros vientres
Henriette
regresa como hoy
mañana
e inscríbete en lágrimas
en las hojas de humo
de mi mente...
igual
si no regresas
podes enamorar otro
pero asegúrate que sea poeta
Henriettemusapoesialocura
Henriette de mi mente
de mis pensamientos
de mi vida
de mi muerte
de mi amor
somos los humanos
destinos en el humo
inscripciones en el humus
de los ojos de un gusano
humanos, humos, humus...
chau Henriette
® Príncipe Negro
© México. Diciembre del 2007
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