Cerradas las ventanas en este abril de octubre,
No llegará tal vez el tiempo a los relojes
Puestos en hora todas las tardes
Entre la niebla de timbres dispuestos de memoria.
Es díficil dejarse verter tanto cuando se eleva el solo... tan es así que se suele uno doler, olvidándose a si mismo, pero hay del hombre cuando se encuentra... ¡¡¡ahy...!!!...