


| Escritor: | ruthsoto |
| Públicado: | 18/11/2007 |
Vagamente recuerdo su compañía, su dulce mirar,
que hacia que mi día fuera el más hermoso, sabiendo
que su mirada era solo para mí, y que al bajar de esas
escaleras, podría encontrarlo, ahí parado, esperando
que lo mirara, yo a el.
Vagabundeando con mi aislamiento, sin esperar más
que la triste soledad que acongoja mis días,
oscuros y sombríos han sido ellos,
admito que he conocido a otros hombres,
pero el será el único en mi corazón.
Vagando vivo entre el trabajo y los amoríos,
nada serio realmente, como han venido a mi, los
hombres, pierdo el interés, acaso ya deje de sentir,
de vivir, con sentimientos de amor y cariño, no espero
mas que la propia muerte, en el sillón de mi casa.
Vagabundéate es mi existir, entre caminos solitarios,
existencialmente la propia seriedad que poseo con
mi vida ha sido eso, solo problemas existenciales,
que vivo creyendo en esa esperanza de volver a
encontrar al único corazón que ha llenado mi vida.
Vagabundeo en este mundo, sin fijar el rumbó que
sigue mi vida, desde mis ilusiones y deseos, han sido
perdidos, perdidos y abandonados en lo caminos
de mi vida, recorriendo esos laberintos de deseos
confusos e ilusiones perdidas, como mi propia
existencia, tan intangible e irreal.
Vagabundo, ese es el verdadero vagabundo, el
que no sabe a donde va su vida, tiene perdido su
corazón y deseos, su existencia y porvenir, sin
esperar más que las migajas de la vida, esperando
que la muerte sea caritativa y lo deje morir.
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