Piensa la ingenua dama Que con sus besos detendrá El tiempo que a ambos unirá Para disfrutar lo que ama. En sus pensamientos licenciosos Todos los actos ha imaginado; En su mente ha recreado Momentos plenos y candorosos. Sus labios sentirán la miel Del que ha deseado tanto, Hará de su cuerpo un manto Con el que cubrirá su piel. Cada fibra de su deseoso ser Vibrará con el escarceo indomable De su jinete otrora inalcanzable Y querrá por siempre mantener La absoluta necesidad De ser uno y uno a la vez Olvidando en la inmediatez Su antigua y amarga soledad.