Poema general que mata dudas ante malos caminos recorridos,
peor siendo los pasos dados por regiones mórbidas:
¡triste cualquier batalla!
¡Banal cualquier acto!
El corazón es dañado por balas de fuerza espantosa,
los hijos de la madre mal parida mueren ahogados:
¡Malditos los pulmones de la soberbia!
¡Maldita la soberbia del mal!
Poema general,
ni de bien ni del mal;
vienen los hijos caidos,
se van los hijos malnacidos.
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