Te vi arrodillado en el umbral de un sueño
sutil presencia cuyo sino te asedia en cada pausa del cielo
Qué cristal se presume podría herir tu vuelo ?
Me llevaré tu imagen protegida
Medran los cantos de sirenas
Pero hay una puerta muy estrecha que a veces nos convida
No sé si buscarte al morir la primavera
He de buscar tus huellas que gimen junto a la madera
Su grito ya no disimula sus pisadas
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