La vida es como un rompecabezas, está llena de piezas que vamos encontrando y tratando de armar lo mejor posible. Aveces no equivocamos, y colocamos esas piezas en el lugar equivocado, es allí cuando sufrimos.La verdad un poema hermoso y reflectivo.felicitaciones.
Esa última esperanza en ser la persona elegida, que el alma esté por encima de todo pues ella es la que sufre las heridas.
Un saludo