


| Escritor: | XAMANTA |
| Públicado: | 27/06/2008 |
Tu suave perfume
Un aroma, el tuyo, me despertó. Traté de abrasarte pero tú no estabas. La humedad de mi cuerpo fue secada por el intenso aire de tu olvido, permanecí un rato en la oscuridad, buscando un por qué ó una salida, encontré tu risa, el tatuaje indeleble de tu recuerdo y la inseparable sensación de haberte perdido. Comencé como siempre, con ese ejercicio repetitivo de repasar cada momento junto a ti, trayendo a en mi mente una bitácora detallada de cada sonrisa, de cada suspiro, de cada gemido.
Como marcas incandescentes vuelven a brotar en mi piel, el surco que dejaron tus uñas, aferrándose a mis glúteos, como el único sostén que te evitaba caer al vació en el momento en que tu ser explotaba de pasión; ante mis ojos resurgen las marcas de tus besos poblando uno a uno cada centímetro de mi cuerpo, y por un instante, estas ahí junto a mí, en esa vieja cama que apenas recuerdo, donde vivimos cada uno de nuestros encuentros.
Vuelve a soplar el incesante aire de la soledad llevándose con el tu etérea presencia, y de nuevo estoy solo, contemplando esa oscuridad, vuelvo cerrar los ojos en búsqueda de tu aroma, de tu sabor, de algo que impida que te olvide, así como he olvidado mi nombre, así como olvidé la fecha en que nos dijimos adiós, así como olvidé el respirar. Me revuelvo en el pequeño espacio de mi féretro, y vuelvo a dormir hasta que tu suave perfume me traiga otra vez de la muerte.
autor
ojos de alcancia
|
Imprimir |
Enviar poema |


