


| Escritor: | lunazul |
| Públicado: | 23/04/2008 |
De cuando nos encontramos
Me llenaste el cuerpo de poemas
Y el alma de espumosas sensaciones.
Con tu pulso de arquero
Acertaste al blanco de mis miedos
Derribando uno a uno mis muros y trincheras.
Entonces, la piel me floreció en canela
Se me llenó de colores y brillos
Las manos se me poblaron de caricias simples,
Los pies de pasos nubosos,
los muslos de suave textura
que llaman a gritos el roce preciso
de tu mano orfebre,
mi pubis inundó en secretos y humedades.
Dejaste poemas en mi mirada
Volviéndola de mar profundo e inquietante.
Besaste poemas en mis labios, haciéndolos turgentes
Como fruta carnosa, dulce y jugosa,
Suerte exótica de estas tierras.
Quedaron poemas en mis dedos
que vuelan libres y curiosos
Ávidos por recorrer tu piel,
Reconociendo a cada paso geografías pasadas
Para finalmente anidarse en lo más tibio.
Dejaste poemas, en el sentido del recuerdo,
con olor de café, tostado, colado y dulce,
con olor a madera oscura y a mar salobre
llenaste de poemas mis pezones tibios y suaves
Dejándolos como espinas punzantes del deseo,
están allí, suspendidos a la espera
de tu caricia perfecta.
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