Tu esencia fue penetrando cada uno de mis sentidos hasta arribar al corazón. Se alistó como la aroma de primavera en la pradera. montaña y mar se golpeaban con una dominante fortaleza Quecortaba la sal y la luz En Los arcoíris del agua marina. Tu intimidad me tentó con frescura que entrechocaban, las piedras del rio hasta llevar el Blanco al azul marino, arrastraba todo la barca, el remo y, sobre todo, amor, amor: tu aroma pura le dio valor a mi fortuna. la jornada fue liviana La noche fluyó destapando secretos relaciono la realidad y las fantasías del hombre nos regalo un viaje celeste. Un alegre sahumerio salvaje se desgranó en la intimada de nuestra piel Y tu mano retornó de su revoloteo calando afianzando su cúspide que yo alcance con mis ojos devorados por tu belleza.