Se fue escurriendo la arena de mis manos,
cumpliendo la ley de gravedad;
al orden natural nunca me opongo,
por que en el fondo sucumbe con el tiempo.
Hay màs que realidad en mi supiro,
cuando diluyo mi ego en mi tristeza;
en esa densidad donde me esfumo,
hay un profundo estado al que me sumo,
hay un profundo estado de humildad.
A menos para mi no hay nada en deuda,
si nada a de quedar en el recuerdo;
no hay nada que pedirle a èse desnudo,
si solo es humo lo que podrà dejar.
Cuauh
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