Un lamento de tristeza se estrella con los lúgubres cantos de la soledad, lloran los violines entonando una melodía de vulnerabilidad, es la melancolía la fragancia que sutilmente invade los espacios de tu humanidad, oh! cuan hermosas serán tus lágrimas de hielo que purifican las cicatrices de tu realidad, es tu sentir de desesperanza el áspero camino que suavemente te conduce hacia el encuentro de tu esencia, de tu majestuosidad, ya los vientos de desconsuelo retumban en el árbol de tu humanidad, no sucumbas al momento porque ciertamente estos pasarán, y tiernamente la felicidad en tus ramas florecerá, por un instante, mientras dure la eternidad...