


| Escritor: | MariaElenaPonce |
| Públicado: | 19/06/2008 |
![]()
En la danza sosegada
de estas horas,
apenas el aliento
es un leve rumor
paladeando el viento.
Metáforas de luz
se abren ante los ojos
como crisálidas de silencio
desde lo oscuro y hermoso
de una frágil quietud,
donde las palabras se desgajan
cubriéndome una vez más la piel
con su rocío sereno
que únicamente yo
puedo ver y palpar.
Solo los labios
se desvisten ante lo leve
para que la voz
quede expuesta
de plegaria, ternura,
transparencia y deseo.
Y vuelvo de nuevo a ser
apagada caricia
ante el fragor apresurado
de este quebradizo espejo
en lo más intimo del pecho,
donde dejo al descubierto
a una asombrada mujer
que se consume ante la fiebre,
para ser solo el delirio
de una extraña nostalgia
que se quedó en mi alma
como un fantasma
negado a envejecer
entre lo dulce y sereno
de un iterado sentimiento,
que unas veces va y luego viene
destrenzando en cada visita
las añejas suturas de unas heridas
que había cerrado el tiempo.
Así, sin valor a desprenderme
vivo un instante de inmortalidad
en lo trashumante de los muros.
©María Elena Ponce®
|
Imprimir |
Enviar poema |


