Veo como te alejas
detrás de aquellos rojizos árboles.
Vas empujando las hojas caídas,
por el Otoño. Tus zapatos juegan con ellas, como cuando tus manos jugaban con mis cabellos.
Sé que no quieres irte, pero bien sabes como yo que ya no existe nada entre los dos.
La vida nos unió unos cuantos meses y fué ella misma la que se encargo de separarnos.
Sé que voy a extrañar tus caricias
en las tardes de lluvia.
Pues nadie podrá ser como tú,
porque me enseñaste que las estrellas pueden cumplir los sueños.
Que por mas oscura que sea la noche, siempre habrá una luz de consuelo,
Te llevas contigo mis poemas, parte de mi ternura y una gran parte de mi corazon.
El pasado no se puede limpiar, pero si se puede olvidar...
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