Hay veces en las que estoy solo,
Agacho mi cabeza y me pregunto
¿Cuál es la razón de mí existir?
No encuentro respuesta alguna.
Siento como que si viviera en el infierno,
Mi garganta esta muy seca y
Comienzo a sentir mucho calor,
Busco algo que refresque mi corazón, pero,
Es inútil ya casi no me quedan fuerzas
Para continuar.
Tengo hambre de compañía y sed de justicia y
No se con que las voy a controlar,
Porque la soledad que tengo es tan grade y
No hay ninguna medicina que lo pueda curar,
Ni tampoco una ley que lo sepa parar.
Tu mujer de piel blanca como la lana y
De cabelleras negras que las puedes comparar
Con lo más bello que quieras imaginar.
Solo una hechicera me liberara y
Tendré que saber esperar hasta que me vengas a buscar,
Dándome la libertad.
|
Imprimir |
Enviar poema |
