Te olvido II

Todo sigue igual..(tres dias despues) Disimulo que estoy bien, intento sonreír y salgo a la ciudad con un ahínco tan falso como la justicia de este país, todavía no le he perdido el miedo al teléfono, ni a la gente que se parece a ti, nunca imaginé que fuera tan difícil intentar dejar de pensarte así tan de pronto, sigo aquí, así como si nada hubiera pasado, como la primera vez que te fuiste ¿te acuerdas?, me quedé con mis cartas sin leer y los discos sin escuchar, en esa ausencia, tú de mi, yo de ti, esperé en vano que volvieras lo más rápido posible hasta que te vi hace no mucho, tú con las alas abiertas para que viera que contabas los días pintando un “te quiero” en cada pluma, en cada segundo que pasabas sin mi, yo llegué con tu nombre apretado en mi puño, porque no quise dejarlo ir hasta que tomases mi mano, la pusieras en mi boca y yo lo pronunciara en susurros casi inaudibles cerca de tu oído, me dijiste – no puedo hacer mas -, yo no supe que decir, te abracé, después cruzamos la lluvia y nos dirigimos a estar solos, a nuestras propias vidas, lejanos y a oscuras, hasta que terminó esa película. Nunca había soñado olores hasta que te besé por primera vez, y hace tres días lo recordé de golpe, te sueño, aunque despierto enojado porque pasa todo tan rápido y quisiera mantenerte viva en mis ojos mucho más tiempo, el café sigue siendo café y sin azúcar es amargo, el agua de esta lluvia sigue estando fría, tus labios a veces me muerden despacio, pero yo quiero que me hieras, que me claves los dientes, para que cada vez que hable salte tu nombre en gotas de saliva, entonces me echaré a hablar y hablar hasta que esta ciudad cambie de nombre, hasta que no tengas a donde huir cuando tengas ganas de huir, hasta que tengas que salirte de ti para que comprendas porqué todo eres tú, porqué muchos hombres no soportan carecer de ti y se vuelven locos. no te preocupes, todas las cosas malas habrán de ser encerradas con ellos, se les dosificará tu nombre en pastillas de colores, cada una, un día tuyo, un recuerdo tuyo, como una dosis de ti, yo lo sé, con todas las experiencias vividas incluyendo la noche de ideas locas, de besos, de mi mano en tu mano, de mi otra mano en tu mano, de nosotros queriendo estar solos en esta calle, que mi coche vuele aunque no fue diseñado para ello, que la lluvia siempre caiga de noche, al menos, después de un rato, soltar cada quién una de nuestras manos y que la tuya toque mi cara, y la mía tu cara, tu cara, otra vez tu cara que ya no está sola.   Tenemos miedo, aunque me insisto verlo ya como un objeto perdido que jamás habré de encontrar, puede más este amor que se pasea por mi cuerpo entero, estas ganas de no vivir sin ti, de verte caminar hacia mi (aunque llegue tarde), de sentirte acurrucada, tu cabeza en mi cabeza, de quitarme la chamarra y dejarla a un lado, para sentir la tibieza única y desorbitante que me deja sentirme tuyo, cuando me reclames todo el tiempo que ha pasado sin haberte dicho que te quiero, cuando tomes mi pierna y la escarbes, y yo te abrace, y yo  te quiero, y yo, ¿y tú?. Tú me miras, entonces sé que es hora de irnos, pagar la cuenta, evitar besarte en cada semáforo. Cuando llegamos, cuando te vas, cuando una parte de mi se va contigo, te arropa en la cama, se queda sentado junto a ti, te ve dormir y escribe esta carta, ¿escribe?,ja,  no es cierto, no sabe escribir, no puede, es mucho que decir cuando te ve, imposible escribir tanto, todo lo traduzco yo cuando mi otro yo viene y me cuenta extasiado que junto a ti, también vive tu otro yo, y cuando se ven se hacen, se ríen de mi como locos, o sea, se quedan despiertos mirándose toda la noche y acariciándose las manos, de vez en vez un beso, despacio, para no despertar al mundo que duerme tan insulso como siempre.
Regístrarte y comentar el poema

Imprimir

Enviar poema
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar poemas