Tan solo un Adios
No me pidas sosiego en esta hora,
ya no implores que me calme
que momento, no lo entiendes,
las palabras que brotaron de tu boca,
esa boca que en un tiempo me dio vida
hoy me entierran una daga que me mata.
Es que acaso un adiós es el epílogo
de un amor que muchas veces nos juramos,
un amor que nos dijimos era eterno
amparados en la tibieza de la luna,
lo gritamos una noche y mil de ellas
duraría más allá de nuestras vidas.
Ahora me confiesas compungida
y me llenas de lamentos y de llanto,
me imploras que te entienda y que me calme
con la daga que brota de tu boca en mis entrañas,
cortando con su filo implacable
todo aquello que me une a tus encantos.
Y aunque vuelva a morir en tu decir, repítelo,
quiero saber que no equivoco tus palabras,
que aquello escuchado fue lo dicho
por la boca que en un tiempo me dio vida.
Y agonizante te escucho nuevamente,
con la daga que me mata en mis entrañas,
no me pidas sosiego en esta hora,
sobre todo,
cuando dices que en tu pecho ya no mando,
que es de otro el altar de mis amores,
y aunque inciensos y ofrendas en el ofrezca
ya lo dicho por la boca
que en un tiempo me dio vida... está dicho,
aunque sienta que aquí dentro me desgarro,
hoy yo parto cabizbajo, sin retorno,
vacío, sin un rumbo.
Un adiós como epílogo de lo nuestro,
sólo un adiós me parece algo burlesco
cuando lo vivido por los dos fue tan intenso,
que aun yo pienso,
y es que dudo
que puedas sentir lo que sentías,
que puedas amar como lo hacías.
Ya no ruegues más mujer detente,
es difícil que controle mi gemir,
imposible que invoques mi sosiego
en esta hora no habrá calma,
pues lo dicho por tu boca,
esa boca que en un tiempo me dio vida,
hoy me mata con la daga
que de ella brota.
Bellos versos, triste contexto, el adios, y duele el arrepentimiento mas que ese adios, asi lo creo, saludos
Como me duele este desengaño, hermoso tu poema.
Una barzo de osita pata ti.
Qué triste!!!!!!!! El desamor es así, pero siempre hay esperanza de poder remontar y que vuelva la ilusión.
Un saludito. Vi.