Como anhelo la mañana en que otra vez vuelvas a mí,
Extraño la mirada de dulzura con la que me mirabas cada amanecer,
Pero te fuiste, te perdiste en la oscuridad
Y me abandonases en la miseria.
Dime que hice mal,
Acaso te falle, y desististe olvidar la tierra.
Siempre acido así y así lo será,
La verdadera felicidad no la conseguirás con engaños,
Ni el verdadero amor con fracasos.
Baja a la realidad, y observa este infierno,
Me abandonaste como un perro perdido en el invierno,
Intentando buscar el amor con una mirada.
Creí que por fin alguien me podría apoyar,
Que tú pudieras cuidarme.
Pero no fue así,
Nunca eh tenido alguien que cuidara de mí,
y por alguna estupidez imagine que podrías ser tu.
Todos estos años de sufrimiento han sido
La respuesta,
No estoy destinada hacer querida,
Lo único que puedo hacer, es seguir esperando tu llegada
Como un compañero fiel sin importar lo mucho y largo camino
Por recorrer y así escribiré mi destino
Engañando mi corazón y fingiendo un destino.
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