Suenan las campanas del silencio.
Sueños de la oscuridad.
Sombrías de deslizan entre los sueños
esperando para acechar.
Se oyen gritos tranquilos, esperanzadores.
Sueñan los ojos.
Atardeceres oscuros.
Por las sombras luces aparecen
dueñas del momento ganan espacio.
Suplen calladas las voces del horror
cual síntesis de muerte no se
ganan el perdón.
Miedos peredidos.
Sueños ganados
Oscuridad teñida de luz.
Apagada está la estela.
Ganan el momento clave.
Deslizándose está ella
roja fría y caliente
desparramando su alma
por el suelo del fuego.
Gritando silenciosamente
vuelve por ahí, por allá, por aquí,
por donde empezó.
Dulces sonidos
cautivan el momento.
Vuelven hacia atrás poetas
entrañables que sueñan con la verdad.
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