Sin dueño/ son los silbidos del viento solo, lo acompaña la brisa. Llega el alba/ y hay tanta claridad apagada. Quiero navegar/ en tus sueños entrar /en el túnel de tu mundo como agua, que corre por el rio y la fragancia/ del perfume adormecido. El silencio/ abrió sus alas dejando caer lagrimas de rocío, poder ver con claro fulgor ese amor/ que estaba adormecido.