


| Escritor: | Falack |
| Públicado: | 05/06/2008 |
Mi instinto de hombre soñador,
me invita en este día a subir al Everest,
inclinarme y saludar al mundo,
gritar con el aliento del amor
y silenciar las armas de la guerra,
y soplar fuerte para limpiar la (desde ahí)
microscópica suciedad de los humanos.
Y desde mi podio alto y abstracto
tender una cobija a los que tienen frío.
Poder mirar de norte a sur, de oriente a occidente,
el hálito de fé de los que habitan este pequeño globo;
tirar el oro a la basura,
y remendar la capa de ozono.
...deja por favor que mi sueño palpite,
y que mi corazón rebase lo imposible,
de todos modos yo existo,
como existe el vecino, el cura, el barrendero...
Si el Everest existe y es muy alto,
mis sueños como brazos aún más altos
alcanzan las inalcanzables latitudes.
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