¿Sueño?

Anoche soñé tu cuerpo,

pero nunca lo alcanzaba

y en el aire se quedaba

mi mano. Mano de muerto.

 

Despierto no sueño nada:

Camino por un desierto

al que hablo con la mirada,

y no responde: presiento

que mi mirada está helada.

Sólo la mira el silencio.

 

Quiero hacer estos kilómetros

de centímetro en centímetro;

este viaje puede ser

el último de mi camino.

 

Soy un corazón que late,

pero soy también mis manos

y algo más, que imagina

mi lengua viajando piel:

Tu piel pegada a la mía.

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