


| Escritor: | Rebeco |
| Públicado: | 11/04/2008 |
Anoche soñé tu cuerpo,
pero nunca lo alcanzaba
y en el aire se quedaba
mi mano. Mano de muerto.
Despierto no sueño nada:
Camino por un desierto
al que hablo con la mirada,
y no responde: presiento
que mi mirada está helada.
Sólo la mira el silencio.
Quiero hacer estos kilómetros
de centímetro en centímetro;
este viaje puede ser
el último de mi camino.
Soy un corazón que late,
pero soy también mis manos
y algo más, que imagina
mi lengua viajando piel:
Tu piel pegada a la mía.
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