Soy el enigma de doce sílabas que sólo tus dedos mudos han podido resolver soy ese viento que un día es cabizbajo y al siguiente sonríe vaporoso, espléndido soy la sonrisa que se pasea afanosa por el tren del cielo; la nube que cambia de formas en contados minutos, el verso enredado, la casa abierta a los que llegan con flores y buenas intenciones soy ese sol que se despierta ojeroso y cansado pero, que aún así trabaja hasta terminar su turno, en un firmamento a veces hostil, otras simplemente hipócrita, y soy aquel de piernas efectivas y agraciadas, como monedas recién acuñadas. y su trivial y vertiginoso ascenso yo soy, aquel que mientras duermes te espolvorea los oídos con versos, para que sueñes bonito, y para que a la mañana siguiente, me beses, me devores la boca, los hombros, el pecho, el abdomen, las piernas, en fin me devores todo, pues lo que soy ahora, es en lo que me han moldeado tus manos, como carpintero que reconoce en la madera a su esposa, su amante, su puta
Yo soy, el fruto de tus mimos, yo soy, soy tuyo,
Yo soy el pasajero en este viaje de emociones, anidando en tu pecho-árbol mil manzanas dulces