SONRIENTE LA HISTORIA DE MI VIDA DE INFANCIA ESPERO OS GUSTE

SONRIENTE

“MI MAS LARGA HISTORIA”

 

 

 

 

vuelven aquellos pensamientos de mi infancia

 

mi príncipe en su caballo cabalgaba

 

sonriente, y dando su mirada  a la vigilancia,

 

de su hacienda por los vientos desolada...

 

 

arreboles, cual promesas ocultas

 

cuan grande numero de flores y hortalizas

 

con aquellas miradas absolutas

 

rellenas de cálidas y tibias sonrisas

 

 

vuelven aquellos recuerdos recónditos y escondidos

 

ocultos como las noches de primavera

 

como los lamentos y pequeños aullidos

 

de un lobo hecho a base de cera

 

 

recuerdos de una voz intrigante y llamativa

 

daba  a mis ojos llanto oculto y melancolía

 

huía de repente aquella fugitiva

 

dejaba en mi libro una pequeña poesía

 

 

esa poesía murmuraba un nombre

 

alguien que traería demasiada calma...

 

el nombre de un preciado hombre

 

que venia a enloquecer mi pequeña alma

 

 

pero pasaban los días uno a uno sin esconderse

 

y en aquella ventana esperaba sonriente

 

para que me viera y no tratara de perderse,

 

para que al ver mis  grandes ojos  su pie pudiera detenerse

 

 

era en vano aquella lucha inagotable

 

aquellas lagrimas derramadas bajo sabanas blancas

 

aquella felicidad imperturbable

 

Y en mi triste e infeliz corazón, esas... estacas.

 

 

Te espere ocho años desde que llegue al mundo

 

Corría por las calles, subía arboles,

 

Me sentía como un moribundo

 

Viendo caer de tarde los mismos arreboles

 

 

El viento soplaba fuerte y silenciosamente

 

La amistad llegaba a mi infancia

 

Y yo esperándole sonriente

 

Con poca calma y demasiada inocencia

 

 

Mi príncipe llegaba aunque yo era muy niña,

 

Pasábamos horas hablando

 

Nunca he llegado a conocer una viña

 

Me sentía en ella, de la que hoy te estoy hablando

 

 

 

 

Conocí poco a poco la amistad

 

Cada día me entregaba mas a ella

 

Ya mi vida de pequeña, era felicidad,

 

Por fin alumbraría en mi cielo..., una estrella

 

 

Él me enseñó la pequeña maldad que oculta el alma

 

Una noche oscura me invito a salir

 

Dibujamos en la arena una calma

 

Que tal ves mañana por mis recuerdos me haría sufrir

 

 

Dibujamos casas, calculadoras y nuestros nombres

 

Él los enlazó con la “y” de un amor

 

No sabría si Despues de él habrían otros hombres

 

Que me hicieran sentir mas fuerte el dolor

 

 

Hubieron inconvenientes en nuestras vidas

 

Pense que uno de ellos era la sociedad

 

Pero eso no fue mi pequeña herida

 

Ni su más grande vanidad...

 

 

Todo era por mi despedida

 

Yo no quería, pero era un deber

 

Ya no sanaría mi herida

 

Siempre tendría que reprochar por mi ayer...

 

 

 

 

 

 

Seguí mi camino sonriente y con dolor

 

Me encerré por un momento en mi, misma,

 

Pero me gano el valiente temor

 

De esconderme en un prisma,

 

 

Iba creciendo y pasaba rápido el tiempo

 

Cada segundo era desperdicio de los recuerdos

 

Pocas cosas eran mi contratiempo

 

Mis pensamientos cada vez se volvían más cuerdos

 

 

Empecé a ver la vida con seriedad

 

Maduraba cada vez que salía por aquel mirador,

 

Entraba en mi corazón lentamente la frialdad

 

Y poco a poco me iba olvidando de aquel dolor

 

 

Aparecía su rostro en cada cosa

 

En la calle y sus gentes

 

En una amarilla rosa

 

En los rostros de niños sonrientes

 

 

Mi alma cambiaba su ternura

 

Poco a poco el dolor me estremecía

 

Llegaba a posesionarse de mí la amargura

 

Aprecia, que ya enloquecía

 

 

Me acostumbre a pasar las noches en otra casa

 

Más grande, muy muy amplia

 

Donde la amistad era muy escasa

 

Ese desde que llegue lo presentía

 

 

Subía todas las noches  ala terraza

 

Soñaba en la oscuridad con los aviones

 

Mientras los veía pasar con la coraza

 

De llevar en mi espalda los errores...

 

 

Pero mi corazón no aguantaba secretos

 

Tenia que desahogarlos con algo

 

Salieron a flote mis pensamientos

 

Envueltos en un papel amargo

 

 

Mis sueños de niña se agotaron

 

Cada vez quería crecer

 

Todos los pensamientos bellos que en mi se cultivaron

 

Poco a poco se empezaron a perder

 

 

Yo, lo deje, él, algún día también me dejaría

 

O su imagen empezaría a aparecer

 

En alguien que pronto me querría

 

¡Pero nunca! Como él me pudo querer

 

 

como podría olvidar aquellos ojos negros y pequeños

 

las travesuras de los sábados y las noches

 

nuestros grandes y profundos sueños,

 

cada día se irían convirtiendo en reproches

 

mi deseo fue siempre hacerme feliz

 

suspirar en cada nuevo amanecer

 

y si tuviese que viajar a otro país

 

nunca podría volver a desfallecer

 

 

mi alma se volvió persistente

 

todo aquello que quería

 

entraba en mi mente

 

y poco a poco lo conseguía

 

 

pero ya no era... tan sonriente

 

fui una cobarde por desfallecer en el primer día

 

en que un pequeño dolor entro a mi mente

 

y cambio de lleno mi vida

 

 

llegue  a concentrarme en mi estudio demasiado

 

su rostro en mi memoria se fue borrando

 

Él fue mi primer amigo y el más apreciado

 

pero por un error tal ves lo estaba olvidando

 

 

volvía nuevamente la amistad

 

en la escuela solo eran niñas

 

entre ellas encontré la dicha y la felicidad

 

aunque nunca faltaron... las riñas

 

 

empece  a conocer un mundo diferente

 

era otra cultura de la cual aprendí

 

defendía mis pensamientos en mi mente

 

decía lo que siempre sentí

 

 

hice mi primer pacto a mi misma

 

porque encontré una amiga fiel

 

y su secreto guardo dentro de un prisma

 

para el día en que la pueda volver a ver

 

 

volví a tener momentos emocionantes

 

ratos llenos de alegrías

 

de los cuales no salí siempre triunfante

 

pero ya escribía mis primeras poesías

 

 

todo para mí era amistad

 

todo era felicidad

 

y aunque aprendía de la vanidad

 

y también de la enemistad

 

 

fui feliz como una mariposa entre flores

 

como un arroyuelo en medio del bosque

 

dando a entender mis amores

 

y explicando de mi tristeza el “porque”

 

 

ya habían pasado dos años
,
pero en cada momento de soledad lo podía recordar

 

fue verdad que no pude ver los daños

 

pero algún día todos los podría borrar

 

 

empezaron mis caprichos de infantil

 

surgió el deseo de madurar

 

era para mi lo más sutil

 

estudiar y poder triunfar

 

 

por un capricho perdí un año

 

volví nuevamente a la escuela

 

pero esto me hacia un daño

 

mas que una amenaza en una esquela

 

 

la perdí, así como lo perdí a él

 

el año se acababa y todos se iban

 

ella no podía retroceder

 

sus pasos en mi mente no se sentían

 

 

corrí por aquella escuela

 

la pregunte en todos los salones

 

ya no quedaba esperanza

 

para mis absurdas ilusiones

 

 

me sabia su nombre completo

 

pero de que valía

 

todo estaba disuelto

 

para el destino, fue muy buena la puntería

 

 

directo a mi corazón

 

un dolor que aun no se olvida

 

su despedida era mi ilusión

 

pero ella sigue sin dolor en su vida

 

 

la perdí, como lo perdí a él,

 

y regrese a ese pasado donde viví

 

volví a ser feliz

 

pero a él no lo vi

 

 

pensé que tal ves nunca se irían de allí

 

fue fácil coger el solo con mis manos

 

como lo hacia sin él

 

entendiendo que fuimos mas que hermanos

 

 

hoy solo amigos de un pasado

 

que tal ves nunca volverá

 

si mi dicha es llorar por un encuentro alejado

 

veremos sí el solo lo vera

 

 

comprendí que Dios estaba a mi lado

 

hice amigas otra ves

 

me sentía como un loco mas que alocado

 

lleno de un pasado sin revés

 

 

 

volví a ser feliz y demasiado

 

entre a la iglesia de monaguillo

 

y en la eucaristía se escuchaba abandonado

 

un pequeño e infinito suspiririllo

 

 

no creas que no lo recordé

 

simplemente d e l no hablaba

 

pero siempre lo extrañe

 

en mis noches, yo lloraba

 

 

volví a encontrar la envidia y el dolor

 

pero allí estaba Dios

 

volvería  a nacer el amor

 

Y tal ves no tendria que decir sonriente ¡adiós!

 

 

Mis compañeras estaban conmigo

 

En la iglesia necesitaban monaguillos

 

Entre a ese grupo por un amigo

 

Que sacaba a flote mis estribillos

 

 

La vida seguía llena de envidia

 

Era una lucha incansable por no conseguirla

 

Todo parecía un día

 

Mi dulce mirada no podía extinguiría

 

 

Fueron pocas caídas y muchas levantadas

 

Rogaba todas las noches

 

Por mis pequeñas frases afanadas

 

Y por mis inescuchados reproches

 

 

Por fin había cumplido mi sueño

 

Madure y muy rápido

 

Me sentía como algo muy pequeño

 

Y esperaba que en mi pensara cupido

 

 

Llegue  a encontrar la dicha en aquel amigo

 

Que me invito a entrar

 

Él también estaba conmigo

 

A quien tal ves nunca desearía olvidar

 

 

El sábado llego a ser mi día favorito

 

Y comprendí el sentido de mentir

 

Era algo exquisito

 

Ver como por una mentira podrían sufrir

 

 

Volví a recordar mis sufrimientos pequeños

 

Aquellos que me hicieron de noche llorar

 

Los que ahogaron por completo mis sueños

 

Y olvidaron de mi un suspirar

 

 

La amargura entraba otra ves en mi corazón

 

Pocas y escasas veces sonreía

 

Lo perdí a el sin condición

 

Pense que esta ves ya no resistiría

 

 

Se fue... se fue sin decir adiós

 

Y de rodillas suplicaba

 

Que allí a su lado estuviera Dios
El que siempre lo cuidaba

 

 

Él me quiso con amor de amigo

 

Entrego a mí su inspiración

 

Siempre quiso estar conmigo

 

Para reír sin acusación

 

 

Fue muy duro para mi alma

 

Perder a alguien que demasiado yo quería

 

Un amigo  que me enseño la eterna calma

 

Y el sencillo significado d e la alegría

 

 

Lo perdí  a el, como la perdí  a ella

 

Aunque el dolor de mi primer amiga no existiera

 

Se caería poco  apoco aquella estrella

 

Y no resistiría una vida entera

 

 

Él me dejo a cargo de todo

 

Yo daba ordenes a los demás monaguillos

 

Todo era a mi acomodo

 

Y deshaciendo mi vida en suspirillos

 

 

Discutía por todas las cosas

 

Quería que todo fuese perfecto

 

Me encantaba ir a llevar rosas

 

A los osarios y hacer un dialecto

 

 

En mi soledad hablaba con los muertos

 

Lloraba y les contaba mi tristeza

 

Pensaba en miles de desiertos

 

Llenos de mi antigua nobleza

 

 

Sentía que los problemas me querían desesperar

 

Que cada día tenia mas y más

 

Que tal ves empezaría a olvidar

 

Pero a el no lo olvidaría jamas

 

 

Era feliz conmigo misma

 

Pero viendo a los demás sufrir

 

Seguía mi vida en un prisma

 

A cada momento podía mentir

 

 

Pero cuando hablaba con los muertos

 

Les comentaba mi vida

 

Tocaba con mis ojos sus restos

 

Y esto sanaba mi herida

 

 

Alguien quiso ocupar el lugar

 

De aquel que es y seguirá siendo mi amigo

 

Y eso no lo podía lograr

 

Siempre tendría que chocar conmigo

 

 

Me burlaba de sus reuniones

 

Y nunca le ponía atención

 

Eran muy simples sus explicaciones

 

Maltrataba su mirada mi corazón

 

 

De esto en muy corto tiempo se dio cuenta

 

Y me llamo a un lugar solitario

 

Para decirme que entendía mi alerta

 

Sabria que tendría a mi amigo en un santuario

 

 

Trate a momentos de comprenderlo

 

Al fin y al cabo yo seguía siendo una niña

 

Y aunque nunca pude entenderlo

 

Con mis ojos lo invitaba a pelear en una riña

 

 

Y todos lo querían lo admiraban

 

Los niños nuevos y los viejos

 

A mí me miraban