Sombras que envolvían sombras las que ensombrecían mi sombría vida. Sombras que no podía palpar para disiparlas de mi camino, sombras que ocupaban aquel vacío que llenaba mi corazón. Y apareciste tú, un lucero que disolvió sombras, que alumbró todo mi camino. Mi corazón se volvió solana y las sombras que a él lo ahogaban bogaron por los aires y fueron a dar a lo más profundo de la noche. Mis labios al fin se abrieron y conocieron una sonrisa sus labios color grana se unieron a los míos, mis ojos revivieron y pudieron ver lo que era el amor. Llegó un lucero que alumbró mi vida conseguí un lucero que alumbró mi mundo.