Muero esta muerte
tras cada lenta exhalación,
sembrado en la putrefacción
de tiempos nunca míos,
en clasista sociedad
de angustiadas mascaras
delineando sus contornos
de monetarias prisas.
Parapetado en éste cuerpo,
abúlico paseo entre
ríos de asfalto
en slow motion,
en pos de eternas noches
secuenciando madrugadas
a mitad de ninguna parte.
Disfrazando la propia
pestilencia con efímeros
perfumes de firma,
enviados por la muerte
al apartado postal
que no he reservado.
En espera de la
cámara rápida.
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