(sin titulo)
Por debajo de mi piel,
quema tu ferviente presencia.
Irrumpiste quebrantando mi alma.
Nunca te rendiste,
ahora me tenés.
Eres, simplemente,
la oscura razón
por la que mis versos son así,
tan tristes, tan cansados de la vida.
Sofocá de una vez
mi patética existencia.
Ya es muy tarde para todo.
Nada realmente importa.
Dormida en el suspenso del aire,
no soy dueña de mi cuerpo
ni de mi propia realidad.
Fluye muy alterado
tu poder por mis venas.
Consume mis fuerzas.
Infundes miedo en mi,
y lo sabés muy bien.
La vida recién comenzaba para mi
pero tu deseo es que yo muera.
Fusionate con mi alma,
termina ya con mi agonía.