


| Escritor: | poetacolombiano |
| Públicado: | 02/04/2008 |
Que Dios y el tiempo te perdonen si es que lo mereces, por que por mi parte no tendrás tan magnánimo dote, pues el amor que te entregue fue sin medidas, sin condiciones, sin tiempo ni lugar.
Tan grande fue el amor que te tuve que sin quererlo me olvide de mí y de lo que me correspondía y tan ciego fui cielo que no me di cuenta que tú ya no sentias lo mismo por mí, antes y muy temprano me di cuenta de que tu sombra rapidamente giraba entorno a otro.
Sólo pido a la majestad de la providencia y de su eterno colaborador, el tiempo que la compensación por aquello que me hiciste no sea tan fuerte como la que mereces por la osadía en la que incurriste.
Antes quería verte como una amiga pero ya esa distinción en comparación a tu comportamiento conmigo podría considerarse como un indulto, ya ni ese dote mereces por lo que hiciste... pero a pesar de todo no te deseo mal pues la majestad de la providencia y de su eterno ayudante el tiempo ya se encargarán de pedir tu acción en cuentas.
|
Imprimir |
Enviar poema |


