Ya la luna se despidió hace algun rato, la aurora anuncia su llegada, de pronto, un rayo de sol se recuesta en mi cama, y con su sonrisa abre mis párpados, miro a través del cristal de mi ventana y allí están, los rosales en flor, saludandome con sus manos verdes, volteo al otro lado y contemplo tu rostro de sueño de un siglo, esperando por el beso de princesa enamorada, beso que anuncie el final de un cuento y el principio de la vida, lentamente abres tus ojos perezosos y me dices; yo te escucho con mi pensamiento; "Que dicha amanecer contigo" el aire fresco dela mañana desvía nuestra mental conversación, y cuando nuestas miradas se encuentran nuevamente, nuestro pecho da bienvenida al día en cronometrado latido...
Y si un día faltas tu... y si un día no estoy yo... cuando el latido termine en uno de los dos... el corazón que quedare seguirá marcando el tiempo, y buscará el otro en vano, y habrá solo silencio, y el corazón confundido al no encontrarte al no encontrarme morirá de frío marcando el vacío.
|
Imprimir |
Enviar poema |
